Parada de mantenimiento de “Hondarra”, la draga del puerto de Baiona

La draga “Hondarra”, propiedad de la CCI de Baiona-País Vasco, ha entrado en dique seco para realizar labores de mantenimiento, una parada en la actividad del buque se extenderá hasta final del mes de agosto.

Conviene recordar que la entrada en funcionamiento de la “Hondarra”, a finales de 2015, ha supuesto una optimización de las operaciones de dragado demostrando regularmente su eficacia y garantizando la accesibilidad durante todo el año de los buques al conjunto de los muelles del puerto de Baiona. Trabaja 200 días por año aunque tiene la posibilidad de adaptarse a la demanda en un corto plazo de tiempo. Asegura así las condiciones de la explotación portuaria para los tráficos aislados.

La “Hondarra” es una sofisticada draga de última generación que cuenta con una capacidad de 1.300 metros cúbicos, una eslora de 62,3 metros, y 12,8 metros de manga. El buque, construido por Astilleros Murueta (Bizkaia), supuso una inversión de 14 millones de euros sufragados por la CCI, mediante un acuerdo con el Consejo Regional de Aquitania, y por fondos europeos Feder.

La “Hondarra” garantiza la accesibilidad de los buques al conjunto de los muelles del puerto de Baiona

La construcción fue ordenada por la CCI, que tiene la concesión de explotación del puerto de Baiona hasta 2023, para evitar las costosas campañas de dragado, de tres millones de euros por año. Así, su amortización está prevista en 20 años mientras que su vida útil se calcula en 40 años. El puerto está situado en la desembocadura del caudaloso río Adour, por lo que está sometido a fenómenos habituales de enarenamiento que limitan el calado en sus muelles comerciales y en su canal de entrada.

Cada año, la “Hondarra” manipula más de medio millón de metros cúbicos de productos (arena y fango), que se retiran para el mantenimiento de calado en los muelles y los canales de acceso al puerto de Baiona. Además, el 100% de la arena dragada, más de 300.000 metros cúbicos anuales, se vierten en las zonas costeras, a la derecha de las playas de Anglet, luchando contra la erosión natural en un proyecto bautizado con el nombre “contra viento y marea”.