Las navieras podrían ser uno de los vencedores outsiders de esta crisis

“Las compañías marítimas podrían pasar de perder 23.000 millones de dólares a acabar el 2020 con números verdes, con lo que podríamos tener un ganador de esta crisis que no esperábamos”, según Carles Rúa, jefe de Proyectos Estratégicos e Innovación del puerto de Barcelona. Estos resultados positivos se habrían producido gracias a la “reducción de las capacidades y el incremento de fletes, el hundimiento del precio del petróleo y la puesta en servicios de buques más eficientes”

En esta pandemia del Covid-19, al igual que en otras crisis globales, habrá ganadores y perdedores y uno de los vencedores outsiders podrían ser las navieras. Así opinaba ayer Carles Rúa, jefe de Proyectos Estratégicos e Innovación del puerto de Barcelona, en una clase abierta online sobre el impacto del coronavirus en el transporte internacional, organizada por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC).

Si las recientes previsiones mostraban que las navieras podrían llegar a perder hasta 23.000 millones de dólares por “una menor demanda, fletes más baratos, el incremento de costes y la nueva normativa OMI 2020”, explicó Carles Rúa, el efecto ha sido el inverso, gracias a las políticas que han implementado las alianzas de compañías. “Finalmente la escasez de contenedores vacíos -por la paralización del comercio- ha supuesto que los fletes no cayeran y se mantuvieran desde marzo hasta mayo e incluso despegarán en junio”.

Según los principales índices de precios de los contenedores, “los fletes han crecido un 24% en el Norte de Europa y el 30% en el Mediterráneo”, resaltó el responsable estratégico del puerto catalán.

Carles Rúa, jefe de Proyectos Estratégicos e Innovación del puerto de Barcelona

Concretamente, profundizó Rúa, “el flete de los contenedores de 40 pies ha alcanzado el registro récord de los últimos cinco años”. Y no solo el tráfico de contenedores se está viendo favorecido, “los fletes de los sólidos a granel que habían caído de los 2.500 a los 500 puntos, han visto como en el tráfico de agroalimentarios su valoración se multiplicaba por tres”.

De esta manera, “si estas tendencias se mantienen, las compañías marítimas podrían pasar de perder 23.000 millones de dólares a acabar el 2020 con números verdes, con lo que podríamos tener un nuevo ganador”, resaltó Rúa. Estos positivos resultados se habrían producido gracias a una toma de decisiones acertadas como “la reducción de las capacidades de las líneas, el hundimiento del precio del petróleo y la puesta en servicio de buques más eficientes”.

La crisis geoestratégica que nos viene

Según la opinión de Carles Rúa, “de la crisis geoestratégica saldrán los Estados y sectores que serán potencias durante la próxima década”. Y por supuesto se verá “qué países y economías no serán capaces de responder adecuadamente y se hundirán”

En estos momentos de “disrupción”, como lo califica Carles Rúa, “nos encontramos en una crisis más profunda que la del crack del 29 y la de la Segunda Guerra Mundial, según datos del Banco Mundial”. En realidad, en opinión del jefe de Proyectos Estratégicos de Innovación del puerto de Barcelona, “nos estaríamos enfrentando a tres crisis sucesivas y cada una con mayor impacto en el tráfico marítimo que la anterior”. La primera sería la crisis sanitaria, que hemos visto hasta ahora. “La segunda oleada será la crisis económica que durará años con el cierre de negocios y la intervención de las administraciones públicas para que la economía vuelva a circular”. Y la tercera, “de la que nadie habla, será la crisis geoestratégica”.

Según la opinión de Carles Rúa, “de la crisis geoestratégica saldrán los Estados y sectores que serán potencias durante la próxima década”. Y por supuesto se verá “qué países y economías no serán capaces de responder adecuadamente y se hundirán”.

Si hasta ahora hemo vistos guerras comerciales como la de Estados Unidos con China, con un rol poco decidido de la Unión Europea “la crisis geostratégica se verá potenciada con la pandemia”, concluyó Carles Rúa.

Carles Rúa presentó las previsiones de tráfico marítimo europeo en el horizonte 2040 y con diversos escenarios, elaboradas por el puerto de Barcelona