Las empresas de la estiba bilbaína piden el apoyo de los poderes públicos

Las cuatro empresas estibadoras que operan en el puerto de Bilbao, y componen el accionariado de Bilboestiba CPE, han roto su silencio para acusar a los huelguistas de poner en “grave riesgo la recuperación” de la economía y el empleo. En un comunicado además, también acusan a los estibadores de promover una huelga como “mero pretexto para incumplir la ley y seguir controlando ilícitamente los muelles y el mercado”. Son palabras fuertes que tienen como corolario que “la amenaza y la coacción vuelven a los muelles”.

La patronal de la estiba pide “el apoyo de los poderes públicos”

Ante esta situación las empresas solicitan “el apoyo de los poderes públicos ante la presión permanente e inaceptable” y minimizan las peticiones de los sindicatos. Así, se tildan de  “excusas sindicales” para “seguir controlando ilícitamente los muelles y sustraerse al imperio de la ley, que afecta a todos los demás ciudadanos”. Las motivaciones acerca del exceso de carga de trabajo, el incremento de plantilla o el mal estado de la maquinaria esconden “el verdadero objetivo de estos trabajadores privilegiados: perpetuar sus privilegios y reservarse las tareas mejor remuneradas” a costa de vetar a otros trabajadores de empresas auxiliares.

Sin respuesta sindical

El quinto día de huelga se salda con una paralización total de los trabajos en los buques y la sensación de que esto va para largo. Por ello, las firmas que componen la Sociedad de Estiba y Desestiba del puerto de Bilbao –Bergé, Cosco, SLP y Toro y Betolaza– dan un paso al frente y para señalar que el colectivo de la estiba “ni siquiera ha respondido” a la última propuesta empresarial. Explican que han realizado cuantiosas inversiones y asumen unos costes operativos desorbitados, que se reflejan en unos márgenes cada vez más exiguos, y señalan que “sólo pretenden que se cumpla la ley”. 

Denuncias de amenazas y coacciones para perpetuar privilegios

En este punto, las empresas dicen que en un escenario como el actual, se están causando “graves daños a las empresas” que directa e indirectamente dependen de su actividad para el desarrollo de sus operaciones. Según Bilboestiba, “un colectivo muy bien remunerado” está dañando, quizá de forma irreversible, la recuperación de la economía y el empleo de Euskadi y su área de influencia, cuando apenas se estaban recuperando de los devastadores efectos de la pandemia. Añade la patronal que también sufrirán enormes daños los resultados y la imagen del puerto de Bilbao, que tendrá grandes dificultades para recuperar sus registros, fidelizar tráficos y atraer negocio. De momento, hoy el puerto de Bilbao tenía siete buques en sus muelles, cuatro menos que ayer y menos de la mitad de lo habitual, mientras otros enclaves cercanos ven incrementarse su número de escalas.

Para poder competir en igualdad de condiciones con otros puertos, las empresas dicen que durante el proceso de negociación, ha acudido “con el único propósito de lograr acuerdos” sobre la base irrenunciable e ineludible del cumplimiento de la legislación en lo relativo a la liberalización de la estiba y la libre competencia para consolidar un entorno laboral justo y razonable, “capaz de ofrecer servicios de calidad con una costes asumible”.

Restan nueve días de paro total y dos más de paros intermitentes en la estiba bilbaína. En estos días es recomendable  visionar la película “La ley del silencio” de Elia Kazan (1954). Quizá podamos entrever las sombras de Marlon Brando y Karl Malden en los muelles de Santurce.