La terminal intermodal y logística de Lezo vuelve a la escena

La conexión ferroviaria para mercancías que transiten por el País Vasco con destino a Europa ha dado un paso más para su puesta en marcha con la salida a información pública del último tramo guipuzcoano de la línea del Tren de Alta Velocidad (TAV) a su paso por Euskadi, la Y Vasca.  El BOE publica el documento en el que se analizan diferentes alternativas para este corredor que permitirá en el futuro, la circulación de trenes de mercancía hacia la frontera francesa. Mediante un ramal, también se conectará con la futura plataforma logística intermodal de Lezo, que servirá para promover la intermodalidad en el puerto de Pasaia. Y todo ello, evitando cruzar la ciudad de  Donostia/San Sebastián. Al mismo tiempo, el BOPV hace público también el texto del Protocolo de colaboración suscrito a primeros de año con el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para el desarrollo de la terminal intermodal y logística de Lezo.

Antecedentes

Los tiempos del ferrocarril no se miden en términos de vida humana, sino con visión histórica para poder comprender el desarrollo de una infraestructura que tiene sus primeros antecedentes en el Plan Director de Infraestructuras 1993-2007 y que en 1997 presentó la redacción del “Estudio Informativo del Proyecto de Nueva Red Ferroviaria en el País Vasco”. El siguiente paso reseñable fue en 2006, cuando el Ministerio de Fomento, el Gobierno Vasco y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) firmaron un convenio de colaboración para la construcción de la línea de Alta Velocidad Vitoria-Bilbao-San Sebastián-Frontera Francesa. En lo referido a la noticia de actualidad, en 2007 incluye el presente “Estudio Informativo Complementario de la Nueva Red Ferroviaria en el País Vasco. Tramo: Astigarraga – Oiartzun – Lezo” y en 2011 se decidió la instalación de un tercer carril en la actual línea convencional entre Astigarraga e Irún, iniciándose una serie de estudios, consultas e informes que nos han traído hasta aquí.

Esquema de la primera de las variantes propuestas

Con la adjudicación de estas obras, que se llevarán a cabo por el Gobierno Vasco por encomienda, finalizará el tramo guipuzcoano de una obra que acumula importantes retrasos. No obstante, los tramos vizcaíno y alavés de la Y Vasca van mucho más atrasados, y nadie duda que sea posible la puesta en marcha de la infraestructura para 2023, como estaba previsto.

De otra parte, la conexión europea deberá esperar aún más. El gobierno francés ha fijado el inicio de la conexión con Burdeos, a través de Dax, no antes de 2037, retrasando siete años las últimas previsiones del ejecutivo comandado por François Hollande y Manuel Valls, y un plazo en torno a diez años de obras. ¿La razón?


Según el ejecutivo galo, la conexión de la infraestructura vasca con la española, a través de Burgos, no estará completa antes de 2030. Lo dicho, el ferrocarril maneja “tiempos históricos” para una infraestructura de interés europeo prioritario que puede finalizarse 54 años después de ser imaginada.

Terminal de Lezo

El documento presentado ahora analiza tres posibles variantes que, con un presupuesto de licitación de 457 millones de euros, vuelve a poner en marcha la  terminal intermodal y logística de Lezo, tras dos años de paralización de la obras. El puerto de Pasaia, constreñido físicamente por las limitaciones geográficas, necesita de esta terminal para  dinamizar su actividad, permitiendo que las mercancías que lleguen por mar, se trasladen al tren o viceversa. Conectará con la Y Vasca, cubriendo las funciones logísticas y las operaciones ferro-portuarias transfronterizas que darán soporte a la industria de Gipuzkoa y alrededores. Esta terminal intermodal permitirá liberar progresivamente de tráfico pesado el resto del perímetro urbano de la Bahía de Pasaia. La terminal de Lezo dispondrá para ello de los tres anchos de vía: UIC o estándar, Ibérico y Métrico. 

Esquema de la segunda de las variantes de la Y Vasca

La cooperación entre las administraciones vasca y estatal es necesaria para llevar a cabo el proyecto de la terminal intermodal y logística que se inserta en el Corredor Atlántico, uno de los ejes principales de transporte de viajeros y mercancías de la Unión Europea.

Preparar la transformación

A la espera de la creación de esta infraestructura, el puerto de Pasaia prepara su transformación y avanza en las conexiones ferroviarias dentro de sus posibilidades. Así, el año pasado se acometió la ampliación hasta 550 metros de la longitud de las vías en la estación de Lezo/Errenteria, por un importe de 1,25 millones de euros, destinadas a favorecer el transporte de mercancías para el puerto. La ampliación de la playa de vías de la mencionada estación, ubicada en la línea Madrid-Hendaya, en el lado de Irún, llevará a alcanzar las máximas longitudes posibles en las vías 5, 7 y 9 para tener capacidad de albergar trenes de hasta 20 vagones y liberar la vía número 9 como «mango para la expedición».

Esquema de funcionamiento de las tres alternativas propuestas

Cabe recordar que el puerto de Pasaia tiene entre sus tráficos más importantes el correspondiente al transporte de automóviles, de los que una parte significativa llegan por tren a la estación de Lezo/Errenteria. Esta instalación logística se integra en el complejo de Adif Pasaia-Lezo, actuando como haz de recepción/expedición de los trenes que llegan o salen del puerto. La estación cuenta con dos vías generales y cinco vías de apartado que se utilizan para la recepción y expedición de trenes. Ahora, las vías 5, 7 y 9 tendrán al menos 550 metros de longitud, con la consiguiente mejora en eficiencia y competitividad en el transporte de mercancías.

En el lado mar, Pasaia ha iniciado una serie de actuaciones para la mejora de su accesibilidad trabajando en cuatro ejes fundamentales: Disponibilidad, Accesibilidad, Productividad y Medio Ambiente. En lo referido a la disponibilidad, la Autoridad Portuaria se emplea en la ampliación de los actuales límites de eslora, manga y horario de entrada/salida de buques, en razón de la marea o de la situación diurna/nocturna para el tránsito del canal. En lo referido a la accesibilidad, se trata de facilitar el acceso de la máxima eslora permisible en el puerto a la dársena de Lezo.  El plan consiste en que los buques puedan entrar o salir del puerto incluso cuando haya buques de 170 metros de eslora atracados en ese punto.

La terminal intermodal de Lezo dinamizará el tráfico del puerto de Pasaia