Euskadi acata pero no comparte el decreto de paralización económica

El Decreto de paralización de las actividades productivas no esenciales ha cosechado una desigual aceptación entre los agentes políticos y sociales. En concreto, tanto el Gobierno Vasco como la patronal Confebask y las Cámaras de Comercio han mostrado su desacuerdo con la medida, si bien, la acatan. En este sentido, la Consejera de Seguridad del ejecutivo vasco, Estefanía Beltrán de Heredia, ha anunciado que se va a poner un marcha un sistema de “salvoconductos” para que los trabajadores considerados como esenciales puedan continuar con su labor.

Al desacuerdo mostrado por el Lehendakari Íñigo Urkullu en la propia conferencia de presidentes autonómicos, se añaden las matizaciones de la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, quien, en declaraciones a la prensa ha calificado como “falsa” la dicotomía entre salud y economía sino “dos elementos que se sustentan uno al otro”. Tapia se decanta más por el modelo alemán “que deja en manos de cada länder la decisión de decidir qué actividades son esenciales”. También dijo que las medidas no son homogéneas  en Europa, “por lo que los competidores directos de las empresas vascas van a estar mejor preparadas” para reiniciar su economía.

La semana pasada el Gobierno Vasco convocó una “cumbre económica” con patronal, sindicatos y otros agentes donde se cifró en un 50% la caída de la actividad y se defendió el mantenimiento de una actividad mínima.

Patronal y Cámaras vascas

Por su parte, Confebask y sus asociaciones miembro –Adegi, Cebek y Sea- muestran su “rechazo más absoluto” y piden mantener una mínima actividadproductiva que garantice el suministro necesario para los sectores esenciales y afrontar con eficiencia la salida de “la grave coyuntura económica y social a la que estamos abocados”. Las Cámaras de Comercio Vascas – Eusko Ganberak reiteran que una gestión de la crisis del Coronavirus, Covid-19, que se realice sin considerar la situación y características de la estructura productiva de Euskadi tendrá unas “consecuencias muy negativas” sobre el empleo y el tejido empresarial vasco. Eusko Ganberak – Cámaras Vascas estima que las medidas decretadas por el Gobierno central en fechas anteriores ya eran suficientemente restrictivas para contener la crisis sanitaria y se muestran  partidarias de “mantener la máxima actividad posible” para evitar el colapso socioeconómico. A su entender, “cuanto menos se deteriore la productividad y más empresas sigan operando, menos personas perderán sus empleos y la recuperación de la economía será más rápida y positiva”, aseveran desde la Cámaras vascas.