El puerto de Bilbao mantiene el pulso de sus tráficos a pesar del Covid

Los datos de tráficos, inversiones y cifra de negocios “no salen” en ninguno de los puertos de interés general del sistema, pero en el puerto de Bilbao son más favorables que en el conjunto de OPPE y aún mejores si se comparan con los balances de los puertos del Cantábrico. El presidente de la Autoridad Portuaria, Ricardo Barkala, ha defendido la gestión en una comparecencia en la que estuvo acompañado por Luis Gabiola, director de Operaciones, Comercial y Logística; y el director, Carlos Alzaga.

Barkala comenzó por alabar el esfuerzo de los trabajadores del propio puerto pues, al ser declarado servicio esencial, han mantenido la actividad “con un excelente nivel” tanto en su labor presencial como mediante el teletrabajo, en un semestre “muy duro en cuanto a resultados y esfuerzos”. Las previsiones para el final de año “tampoco son muy halagüeñas” y desde la APB se estima un descenso entorno al 11%.

El Plan de Empresa prevé un descenso acumulado del 11% al final de año

En lo referido a las cifras, el puerto de Bilbao mantiene hasta cierto punto su actividad y cierra el primer semestre, con cerca de 16,4 millones de toneladas y un “descenso contenido” del 6,8%, con una pérdida acumulada de 1,2 millones de toneladas respecto al mismo periodo del año pasado. Explicó que en el conjunto de Puertos del Estado, hasta mayo, el descenso fue del 10% y solo en la cornisa cantábrica la media fue de una caída del 14%, es decir, el doble que la del puerto de Bilbao.

“No hay causa justa para una huelga”

Ante el preaviso de paro presentado por los sindicatos de la estiba en el puerto bilbaíno, Ricardo Barkala señaló que “no hay una causa justa para esta huelga”. Señaló que “todos los actores coinciden” en que el servicio de estiba en el puerto de Bilbao “es muy, muy mejorable” y se ha convertido en un “punto débil”, ya que se sitúa en uno de los “últimos puestos del ranking”.

Quiso dejar claro que no se ha pedido una intermediación de la Autoridad Portuaria en la disputa entre patronal y sindicatos, por lo que Barkala declinó entrar en el fondo del asunto. No obstante, quiso señalar que “en el actual contexto socioeconómico” se antoja incomprensible una presión de este tipo, sobre todo “cuando se trata de un servicio del que nadie está contento”. De esta forma, desde la APB se comenta que “cuesta mantener, y mucho más, atraer nuevos tráficos”.

Ambiente de consenso

Contrasta con el punto anterior la valoración de Barkala sobre la reunión, la pasada semana de Santander, en torno al nuevo Marco Estratégico portuario, que se celebró en “un ambiente positivo y de consenso”. Dijo el presidente de la APB que se acordó crear un “grupo de trabajo, en el que estará Bilbao” para analizar el nuevo modelo de gobernanza que “no se adapta a las necesidades actuales” y menos lo hará en el horizonte del Marco, en el 2030. Se trata de “dar mayor autonomía, “que conlleva mayor responsabilidad” a los dirigentes portuarios, quienes también intentarán “aligerar las innumerables trabas” que eternizan los procedimientos y dotar de un nuevo enfoque a la gestión de plantillas, cuya estructura no se adapta a las condiciones actuales.

Por último, que no menos importante, los avances en la gestión medioambiental y en la digitalización, dos temas que se abordaron como imprescindibles para crear puertos modernos.

Los tráficos de la crisis

Atendiendo a su forma de presentación, los graneles líquidos descienden en 205.000 toneladas (-2%), sumando 9,76 millones de toneladas. La principal causa de la caída es la parada una de las líneas de refino de Petronor por la falta de demanda, que provoca una fuerte caída del crudo y el fuel pesado. En el lado positivo, el tráfico de gas, que no solo consolida el movimiento récord del pasado año, sino que aumenta un 21% y alcanza ya la cifra de 2,2 millones de toneladas.

Los graneles sólidos, que apenas suman 2 millones de toneladas, son los que más retroceden (-16%) provocado, principalmente, por la caída en la exportación de cemento y clínker, minerales no metálicos, chatarras y habas de soja. Por su parte, aumenta de forma significativa la exportación de coque de petróleo (+17%).

El tráfico de contenedores reefer crece un 242%

La mercancía general, la que más valor añadido tiene para la comunidad portuaria, suma 6,6 millones de toneladas y baja en su conjunto un 11%. La mercancía en contenedor es la principal causante de este descenso con 434.000 toneladas y 39.700 teus menos. Destacan, en contenedor, las caídas de los materiales de construcción o la partida automóviles y sus piezas; mientras que crecen los aceites y grasas, los productos alimenticios o los pescados congelados. El incremento de los productos perecederos se deja notar en los contenedores refrigerados que aumentan un 242%.

Por su parte, la mercancía general en convencional baja un 9% y los productos más importantes del apartado, los siderúrgicos que representan el 63% de la mercancía general convencional, descienden en 107.000 toneladas.

Destaca el crecimiento del embarque de piezas especiales. Así, el Puerto ha recibido 2.295 transportes especiales, un 11% más que en el mismo periodo del año pasado. Mención especial merecen los productos eólicos, que siguen manteniendo la tendencia alcista, y crecen un 24% respecto al primer semestre del año pasado, alcanzando las 96.711 toneladas.

En términos absolutos, y sin tener en cuenta el tipo de envase, los tráficos que peor comportamiento presentan son el crudo de petróleo, el fueloil, el cemento y clinker, los otros productos petrolíferos, los minerales no metálicos y los productos siderúrgicos. En el lado positivo, los que más crecen son el gas natural, la gasolina, los aceites y grasas, el gasoil, el coque de petróleo y los productos alimenticios; además de los mencionados productos eólicos y contenedores reefer con productos perecederos. Los principales mercados, en tráfico total, son Rusia, Reino Unido, Estados Unidos, México, España, Países Bajos y Brasil, si bien “Reino Unidoes nuestro mejor cliente”.

El número de pasajeros de línea regular se reduce en un 63%, lo que supone 29.596 pasajeros menos que el año pasado, consecuencia del cierre de fronteras por La Covid-19. La actividad de embarque de pasajeros en el ferry se reinició el 30 de junio, mientras que aún no se ha registrado ninguna escala de cruceros.

Términos económicos

Ricardo Barkala destacó que, aunque la reducción de la facturación ha sido de 7,2%, el descenso se debe a la reducción del tráfico portuario del -6,8%, por un lado, y a la aplicación desde mayo del 2019 de una nueva valoración de terrenos y lámina de agua. Así el importe ha ascendido a 32,3 millones de euros, frente a los 34,8 millones de euros del mismo periodo del ejercicio anterior.

Señaló Barkala que las medidas estructurales de apoyo económico en vigor del Plan Estratégico 2018-2022 de la Autoridad Portuaria suponen para los usuarios un ahorro de 4,4 millones de euros en tasas portuarias al año, de los cuales 2,5 millones de euros corresponden al descenso del 10% en la T-3 Tasa a la mercancía (en vigor desde julio 2018) y 1,9 millones de euros a la nueva valoración de terrenos y lámina de agua (en vigor desde mayo 2019).

Medidas de apoyo de la Autoridad Portuaria de Bilbao ante el coronavirus

Adicionalmente, ante la pandemia originada por la Covid-19, la Autoridad Portuaria de Bilbao ha puesto a disposición de los usuarios una serie de medidas de apoyo de carácter coyuntural para este 2020, como una inyección temporal de liquidez a clientes y proveedores, hasta un máximo de 54.800.000 euros. Este apoyo se realiza mediante los aplazamientos de 6 meses en tasas de ocupación y utilización sin requerir avales ni garantías, hasta un máximo de 53.300.000 euros, con unas tramitaciones ya en curso que, hasta el momento, han concedido aplazamientos por importe de 6.200.000 euros. Además, se ha procedido a una reducción periodos medios de pago a proveedores: 1.500.000 euros.

Por otro lado, la APB ha puesto en marcha reducciones en tasas portuarias, hasta un máximo de 5.250.000 euros: las tasas de ocupación y actividad, hasta un máximo de 4.770.000 euros; y la tasa al buque, hasta un máximo de 480.000 euros por reducción cuantía básica del transporte marítimo de corta distancia, con descuentos aplicados de  180.000 euros hasta el momento.

Estas ayudas salen de los propios recursos de la Autoridad Portuaria, por lo que son resultado de su gestión, y complementan las ayudas concedidas por las Diputaciones, Gobierno vasco, Gobierno estatal y la Comisión Europea. Tienen por objeto sumar para aliviar la situación de las empresas y mantener, en todo lo posible, la actividad productiva.

Las inversiones se mantienen

A pesar de que el estado de alarma generado por La Covid-19 obligó a parar las obras en ejecución y a retrasar los concursos públicos la APB prosigue con su ritmo inversor y durante 2020 ejercicio impulsará nuevos proyectos por un valor que rondará los 67 millones de euros.

Una vez superado el mismo, la Autoridad Portuaria ha retomado las obras y el plan de inversiones previsto al objeto de favorecer la activación de la economía y del empleo, destacando algunas como la urbanización de la primera fase del Espigón central, que se ejecutará en tres etapas. La primera, que comprende 201.399 metros cuadrados, acaba de ser adjudicada por 8,5 millones de euros, con un plazo de ejecución de 8 meses.

Por otra parte, en otoño se licitarán las obras de ampliación del muelle AZ1, generando 50.000 metros cuadrados de superficie y una línea de muelle de algo más de 200 metros lineales para acoger nuevos proyectos, por un importe de 29 millones aproximadamente. También se licitará en breve, y por un importe algo inferior a los 5 millones de euros, el nuevo acceso rodado a la ZAD 2, para aliviar la congestión de tráfico existente en el control del Kalero, permitiendo un acceso directo y separado desde el vial interno del Puerto a la ZAD 2. También es inminente la adjudicación del refuerzo estructural de viaducto en la N644, por un importe de 1,1 millones de euros.

Inversiones previstas por la Autoridad Portuaria de Bilbao en 2020

Según explicó Barkala, entre 15 y 20 millones de euros se dedicarán al proyecto de acondicionamiento estructural de pavimento en el muelle A2, a licitar también en otoño. Y un proyecto más, ya en licitación por 1,2 millones de euros es el Muelle de Emergencias, al abrigo del dique-muelle de Punta Sollana, para el atraque de buques que tengan algún tipo de restricción para su atraque en muelle comercial, como averías mecánicas o similares, que impidan la navegación en condiciones de seguridad.