El puerto de Barcelona trabaja para recuperar los cruceros en el 2021 con terminales Covid free

En el 2020, la actividad  crucerística permanece suspendida desde el estado de alarma, y Barcelona acumula una caída del 91,8%, después de que al 2019 recibiera 3.137.918 cruceristas, la cifra más alta de la serie, y fuera el pirmer puerto en  Europa y el cuarto mundial en número de cruceristas de puerto base, después de Miami, Port  Canaveral y Port Everglades

El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, y la presidenta del puerto de Barcelona, Mercè Conesa, se han reunido con los responsables de las principales navieras  de cruceros que operan en el puerto de Barcelona para analizar la situación del sector en el actual contexto de pandemia. La reunión, que ha tenido lugar de manera presencial en el Ayuntamiento de Barcelona y virtualmente, ha contado con la participación del regidor de Turismo e Industrias Creativas, Xavier Marcé, el director general del Puerto, José Alberto Carbonell; y por parte de las navieras, el director general de CLIA Europe (Cruise Line International Association), Ukko Metsola; el director de CLIA España, Alfredo Serrano; representantes de navieras miembros del Comité Ejecutivo de CLIA; el director y el director general de Costa Group y Carnival Asia, Costa Crociere S.p.A, Michael Tamm y Luigi Stefanelli; el director ejecutivo de MSC Cruises S.A, Pierfrancesco Vago; y el director de MASC España, Fernando Pacheco.

La presidenta del puerto de Barcelona, Mercè Conesa ha afirmado que “la voluntad del puerto de Barcelona es la de reiniciar la actividad a partir del 2021, trabajando conjuntamente con las autoridades sanitarias para garantizar unas terminales Covid free y unos protocolos seguros para los viajeros y para los ciudadanos de las localidades visitadas». Mercè Conesa también ha recordado que los cruceros que llegan a Barcelona generan en la ciudad y cercanías alrededor de 9.000 puestos de trabajo y que anualmente la facturación del sector es de 1.083 millones de euros, aportando a la economía catalana 562 millones.

Por su parte, el primer teniente de alcalde y responsable del área de Economía, Trabajo, Competitividad y Hacienda, Jaume Collboni, ha transmitido a las principales navieras “la predisposición del Ayuntamiento a recuperar un sector clave para la economía, teniendo en cuenta que Barcelona quiere un modelo de turismo sostenible, medioambientalmente y social, y compatible con la vida en la ciudad”.

El teniente de alcalde ha recordado que Barcelona firmó un acuerdo para ordenar la actividad crucerística, limitando las terminales a 7 y concentrándolas en el muelle Adossat. El objetivo es reducir las emisiones de los buques y el impacto medioambiental a largo plazo, en un plan que se está desarrollando por fases hasta el 2023, y que incluye también la mejora de la movilidad entre el puerto y la ciudad y la creación de espacios ciudadanos. «La industria de los cruceros es una industria relevante para el turismo de Barcelona y queremos seguir siendo puerto base de salida y llegada de los cruceros», ha añadido Collboni. “Tenemos una agenda compartida de trabajo sobre la sostenibilidad y Barcelona quiere seguir siendo referencia en el Mediterráneo». Para el teniente de alcalde «este es un sector que permite entre otros fortalecer nuestra conectividad internacional a nivel aeroportuario, creando una sinergia importante entre las dos infraestructuras de la ciudad: puerto y aeropuerto».