El ferry “Bahama Mama” realiza el primer bunkering de GNL en Dénia

El ferry “Bahama Mama” de Baleària ha sido el primer buque en recibir suministro de gas natural licuado (GNL) en el puerto de Dénia, en una operación que se realizó el miércoles por la tarde mediante el sistema Multi Truck to Ship (MTTS). Dos camiones cisterna de la empresa ESK, con capacidad para 41 m3 cada uno, llevaron a cabo simultáneamente el primer bunkering de gas natural realizado en este puerto, que fue además el primero en un puerto titularidad de la Generalitat Valenciana. Cabe destacar que Puerto Natura, la empresa de Baleària que gestiona la estación marítima de Dénia, ha recibido la autorización para gestionar los suministros a gas en este puerto.

La naviera Baleària, pionera en el uso de gas natural a nivel mundial, ya ha probado el sistema MTTS en otros puertos, como Barcelona, Huelva, Valencia o Algeciras. Se trata de un método que permite el suministro rápido y eficaz de combustible y al mismo tiempo realizar las operaciones de embarque de la carga de forma segura.

El ferry “Bahama Mama” empezó a operar el domingo pasado tras la remotorización llevada a cabo en el astillero Gibdock de Gibraltar en los últimos meses que ha permitido convertir sus motores en duales a gas natural y fuel. Además, se han instalado en el barco dos tanques para almacenar gas natural licuado con una capacidad de almacenaje de 280 metros cúbicos, que suponen una autonomía de navegación para el “Bahama Mama” de 750 millas náuticas.

Actualmente este buque opera cuatro días a la semana en la línea que une Dénia con Ibiza y Palma de Mallorca, unos servicios que serán diarios partir del próximo 10 de julio para reforzar a los dos fast ferries que unen esta localidad con las Baleares.

El uso de este combustible más sostenible permitirá que anualmente el ferry deje de emitir 9.257,34 toneladas de CO2 y 885,13 de NOx al año, y elimine totalmente las emisiones de azufre y partículas (lo que supone 77,14 toneladas de SOx). El ahorro de dióxido de carbono anual sería el equivalente a la eliminación de unos 6.600 turismos convencionales (o a plantar 20.000 nuevos árboles).