El Ayuntamiento aprueba el último trámite para el impulso de la ZAL del puerto de Valencia

El Ayuntamiento aprueba el proyecto para la reparación y saneamiento de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) que deberá ser licitado por SEPES, una decisión que permitirá activar inversiones de manera urgente en un momento de recesión económica

La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) y la sociedad gestora de la ZAL del puerto de Valencia han mostrado su satisfacción por la aprobación, el 30 de abril, por parte del Ayuntamiento de Valencia del “Proyecto de medidas correctoras para la recepción municipal de la Zona de actividades Logísticas (ZAL) del puerto de Valencia”. La aprobación de este proyecto supone el pistoletazo de salida definitivo para la licitación, adjudicación y ejecución de las obras de reparación de la ZAL, que posibilitará la recepción municipal de la actuación.

La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) considera que este proyecto llega en uno de los momentos más oportunos para contribuir a la recuperación económica, una vez superada la emergencia sanitaria. El documento aprobado por el Ayuntamiento cuenta con un presupuesto base de licitación de 4,4 millones de euros más IVA y un plazo de ocho meses para la ejecución de las obras.

La ejecución de los trabajos, que serán licitados y adjudicados por la Entidad Estatal de Suelo (SEPES), permitirán la reactivación del empleo en el sector de la construcción. En concreto, el proyecto contempla la reparación y puesta a punto del saneamiento, firmes y pavimentos, jardinería y riego y alumbrado de la ZAL. El objetivo es que todas las instalaciones de esta plataforma logística estén a pleno rendimiento ante el desembarco de las empresas que optaron a un derecho de superficie en la ZAL el pasado mes de septiembre.

Ofertas recibidas

En concreto, VPI Logística ya ha recibido ofertas económicas por cuatro parcelas de la ZAL -F2, G2, A2 y B2-. Las cuatro primeras empresas que han presentado sus proyectos logísticos para la ZAL (Raminatrans, QA Pimba, MSC y Medlog) tienen previsto invertir, conjuntamente, 73,4 millones de euros. Esta inversión permitirá la creación de 1.518 empleos (188 directos y 1.330 indirectos).

La licitación de las otras tres parcelas restantes de la ZAL ha quedado temporalmente suspendida a causa de la pandemia del COVID-19, pero en su conjunto, las 7 parcelas de la ZAL generarán más de 2.000 puestos de trabajo

Las cuatro primeras empresas aspirantes para instalarse en la ZAL del puerto de Valencia se comprometen a contratar a parados de larga duración y a personas en riesgo de exclusión social. En todos los casos, los proyectos empresariales presentan un fuerte componente ecológico, ya sea por la instalación de complejos sistemas de ahorro energético y plantas fotovoltaicas o por el compromiso de no contratar suministro eléctrico procedente de combustibles fósiles.

Concurso para adjudicación de parcelas restantes

Asimismo, VPI Logística mantiene concurso (paralizado temporalmente por la pandemia del coronavirus) para la adjudicación de un derecho de superficie sobre las tres parcelas restantes de la ZAL. Se trata de un total de 107.000 m2 destinados a actividades logísticas correspondientes a las áreas A1, B1 y A3. La Autoridad Portuaria de Valencia estima que con las 7 parcelas (las 4 anteriores, más las 3 actuales) de la ZAL se generarán más de 2.000 puestos de trabajo.

Para la adjudicación de las parcelas se han establecidos los mismos criterios de valoración técnica y económica que en la anterior adjudicación. En concreto, entre los requerimientos técnicos se encuentran la naturaleza de los clientes finalistas y la vinculación del proyecto con el tráfico marítimo; el proyecto técnico y de inversión específico a desarrollar en la ZAL; medidas de impacto socioeconómico como la creación de nuevos puestos de trabajo especialmente en colectivos con alto riesgo de exclusión social en el entorno en el que se ubica la ZAL o la potenciación de la igualdad de género; y medidas de mejora medioambiental entre las que destacan las actuaciones para la reducción de emisiones de CO2e, el empleo de fuentes de energía alternativa y el compromiso de implementar medidas que contribuyan a la eficiencia energética y la sostenibilidad. Por lo que respecta a los criterios económicos, se atenderán la valoración del canon mensual ofertado, así como las inversiones previstas a realizar.