BMW se une a UECC en el proyecto de Bio Fuel marino

La naviera UECC se ha asociado con la automovilística BMW Group para continuar con las pruebas del Bio Fuel Oil (BFO) marino en el buque ”AutoSky”.Cabe recoadar que el armador sueco está probando durante tres meses el biocombustible dentro del programa  Goodshipping en el que el buque portavehículos utilizará 3.000 toneladas de ése carburante más ecológico en sus rutas habituales entre los puertos de Roterdam y Zeebrugge con Santander y Pasaia. El “AutoSky” es un un buque Ro Ro destinado al short sea shipping, con capacidad para el transporte de 2.080 coches en sus 140 metros de eslora y 23 de manga.

Con la adhesion de BMW elfabricante bávaro puede reclamar una reducción de emisiones de CO2 del 80 al 90% para estos envíos, más de 400 toneladas de carbono, del total de 6.500 toneladas previstas, con lo que se da un un paso significativo e importante hacia el logro de una cadena de suministro neutral en carbono para BMW, objetivo central del Programa Goodshipping, que permite a los cargadores reducir su huella ambiental.

La participación de BMW Group en el proyecto también supone un paso importante en el avance del biocombustible marino y el transporte de vehículos respetuosos con el medioambiente, y contribuye a permitir la continuación de las entregas de biocombustibles a la UECC después del período de prueba. El transporte marítimo y la logística desempeñan un papel importante para el Grupo BMW, que cuenta con centros de producción y procesos de distribución de vehículos en todo el mundo. Al considerar el impacto del carbono en toda la cadena de valor de un coche, la participación en este ensayo de tres meses es un medio significativo e inmediato para reducir la huella de CO2 de los procesos logísticos de transporte de BMW Group.

Por su parte, UECC se adelanta en su programa de descarbonización de su flota a la llegada de sus cinco nuevos buques híbridos, propulsados por gas y baterías eléctricas, y en el avance de su tecnología “cold ironing” que mantiene las operaciones de los buques en puerto con la máquina parada, mediante  una conexión eléctrica a tierra.

Reglamento IMO2020

El BFO, combustible conseguido a partir de aceite reciclado por GoodFuels, se puede utilizar en los buques sin realizar modificaciones y tiene como característica que es un propulsor prácticamente libre de óxido de azufre (Sox) y reduce entre un 80 y un 90% las emisiones de CO2 frente a los combustibles fóxiles habituiales. El ensayo conjunto de UECC, Goodshipping y ahora BMW, demuestra que ya se pueden conseguir en los mercados los medios para reducir la huella de carbono del transporte de mercancías y vehículos en todo el mundo y que los biocombustibles avanzados de segunda generación pueden ampliarse para satisfacer esta demanda.

Con esta escalabilidad, el biocombustible marino permite a los armadores y operadores cumplir con la nueva legislación IMO 2020 sobre el contenido de azufre de los combustibles marinos, así como con las futuras regulaciones sobre reducción de carbono para 2030 y 2050. De este modo, el anuncio marca un hito importante hacia la descarbonización del transporte marítimo de mercancías.

Para el Energy & Sustainability Manager de UECC Daniel Gent, esta “participación de BMW Group para continuar nuestro ensayo en nuestro buque Ro-Ro “M/V Autosky” debe por lo tanto indicar al sector automovilístico que los medios para descarbonizar ya se encuentran disponibles y que nuestros buques están equipados para hacer frente a este reto más importante para la industria naviera. “Por su parte, el Growth Captain del programa  GoodShipping señala su entusiasmo por la participación de BMW porque la logística del automóvil tiene un enorme impacto en la huella de carbono, por lo que el liderazgo demostrado por BMW Group para tomar medidas proactivas para descarbonizar – y reconocer que las soluciones están disponibles – debe actuar como un llamamiento para que otros en el sector se unan a nosotros en este viaje”.

El Programa Goodshipping requiere que los cargadores se comprometan a reducir sus emisiones de CO2 de carga marítima. La iniciativa se basa en la premisa de que, como todo el CO2 procedente del transporte marítimo se emite a la misma atmósfera, los medios para mitigar estas emisiones son igualmente impactantes, independientemente de qué buques adopten biocombustibles sobre los combustibles tradicionales o la cantidad de biocarburante que se añade al depósito de combustible, siempre que compense los costes de CO2 del transporte de la carga de los cargadores participantes.