Análisis de los nuevos retos económicos y la recuperación post-Covid

La consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente. Arantxa Tapia, clausuró la mesa redonda online que, organizada por El Correo y PwC, trató sobre el reto del Gobierno Vasco para hacer frente a la crisis derivada de la pandemia e impulsar la transformación de la economía. El prólogo de la jornada la realizó el anterior presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao y ahora socio responsable de PwC España para las oficinas de la Zona Norte, Asier Atutxa. Participaron Agustín Markaide, presidente de Eroski; Andrés Arizcorreta, presidente de CAF; Rafael Martín de Bustamante, consejero delegado de Elecnor y Gonzalo Sánchez, presidente de PwC España.

Entre otros temas económicos, la mesa redonda trató temas de movilidad y transporte ligadas a la transición energética, una “buena oportunidad” a la que se van a dedicar una gran cantidad de fondos, tanto en nuestro país como a nivel europeo.

En concreto, durante la jornada se mencionaron las oportunidades en el transporte por ferrocarril, barco y por carretera, valorando positivamente la oportunidad que ofrece el hidrógeno como combustible verde para toda clase de vehículos, incluido el sector marítimo.

Los analistas mostraron su preocupación sobre la recuperación económica en el 2021, una situación que viene marcada por la incertidumbre sanitaria y el desconocimiento de la evolución de la pandemia y los posibles cierres de la actividad por zonas. Prevén un año muy complicado, donde la caída del PIB vasco será entorno al 10,1% en 2020 y una “intensa recuperación” del 8,9% en el 2021. La preocupación se extiende más allá del año próximo, porque “muchas de las empresas vascas miran a largo plazo, con clientes internacionales que han paralizado todos sus pedidos a futuro”, mientras que la demanda interna se mueve en niveles de debilidad extremos.

En el apartado de personal y empleo, los cuatro tertulianos se mostraron preocupados por la pérdida de empleo, donde “en nuestras empresas tenemos que tratar de sostener el nivel”, pero el riesgo más importante es “perder talento” por la fuga de profesionales expertos en sectores punteros hacia otros sectores y ámbitos geográficos. En este sentido, creyeron oportuno apostar por la concentración empresarial para ganar en tamaño, en músculo financiero y capacidad de resistencia. La situación en Euskadi es propicia para ello, puesto que en el territorio están instaladas grandes empresas tractoras y a su sombra, Pymes que ahora tienen la ocasión de agruparse y aliarse para garantizar su supervivencia. “El tamaño de la pyme española y vasca, es muy pequeño y, en tiempo de crisis, surgen las oportunidades, en este caso, de convergencia” según dijo Gonzalo Sánchez. Como conclusión, los ponentes apelaron a recuperar “la cultura del esfuerzo” que siempre ha caracterizado al empresariado vasco y a intentar fusiones para ganar en tamaño y competitividad, siempre en un marco de incertidumbre.

Asier Atutxa, expresidente del puerto de Bilbao y Socio responsable de PwC para la Zona Norte

Crisis y oportunidad

Al cierre de la jornada, la Consejera Arantxa Tapia apostó por la economía digitalizada, la industria 4.0 y por aprovechar la oportunidad que ofrece la transición ecológica. Señaló que la inversión del Gobierno Vasco en I+D va a crecer en un 6% el año próximo, e instó a las empresas a aprovechar la disponibilidad de fondos europeos, al tiempo que animó al empresariado a realizar inversiones privadas para ganar en competitividad.

No quiso extenderse en otras medidas puesto que al mismo tiempo de su comparecencia, el lehendakari, Iñigo Urkullu, anunciaba un Programa para la Reconstrucción económica y social de Euskadi que “va a unir todos nuestros recursos, capacidades y fortalezas para construir un futuro económico y social de progreso y bienestar”. Este programa anunciado se presentará en el mes de octubre y prevé poder comprometer más de 10.000 millones de euros en cuatro años, incentivando 135.000 empleos. El Programa será coordinado desde Lehendakaritza, de forma compartida con el Departamento de Empleo y Trabajo, y el Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente. También serán parte de este programa las tres Diputaciones Forales, los Ayuntamientos vascos y otros agentes económicos y sociales del mundo cooperativo, las Cámaras de comercio, sindicatos, empresas, etc. 

También al mismo tiempo, el Consejero vasco de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, daba a conocer las nuevas previsiones del Gobierno Vasco, que contemplan una caída del PIB en 2020 del 10,1%, y una intensa recuperación en 2021, situándose en el 8,9%. Esto supondría regresar a niveles de PIB de 2018 en diciembre del próximo año. En materia de empleo, en 2020 cerca de 30.000 personas perderán su empleo, lo que aumentará la tasa de paro hasta el 11,2%. En 2021, la tasa de paro descenderá previsiblemente hasta el 10,7% y se crearán unos 15.100 empleos.